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Una de las primeras ideas que suele atraer a quien descubre las criptomonedas es esta: "Si las stablecoins mantienen un precio estable, ¿por qué no prestarlas para obtener intereses?”. La pregunta tiene sentido. Si una stablecoin apenas cambia de precio frente al dólar o al euro, parece lógico pensar que prestar ese dinero puede ser una forma relativamente tranquila de obtener un rendimiento. Pero la realidad es un poco más compleja.
Los préstamos con stablecoins reducen uno de los grandes riesgos habituales de las criptomonedas —la volatilidad de activos como Bitcoin o Ethereum—, pero introducen otros diferentes. Ya no dependes tanto de que el precio suba o baje, sino de cuestiones como la calidad del emisor, las reservas que respaldan la moneda, el protocolo donde depositas los fondos, el colateral —los activos que garantizan un préstamo— o incluso la posibilidad de retirar tu dinero cuando lo necesites. Es un cambio de tipo de riesgo, no una desaparición del riesgo.
Piensa en la saga Indiana Jones. Cambiar una jungla llena de serpientes por un templo lleno de trampas no convierte la expedición en segura. Simplemente cambia los peligros que encontrarás por el camino.
En este artículo veremos cómo funcionan los préstamos con stablecoins, de dónde salen los intereses y qué conviene revisar antes de prestar USDC, USDT, DAI o cualquier otra stablecoin.
Qué significa "estable" en un préstamo cripto
Cuando hablamos de una stablecoin, nos referimos a una criptomoneda diseñada para mantener un valor relativamente estable, normalmente cercano a una moneda fiduciaria como el dólar estadounidense. Ese objetivo hace que los préstamos con stablecoins resulten especialmente atractivos para quienes buscan reducir la exposición a las fuertes oscilaciones del mercado. Sin embargo, "estable" no significa "inamovible".
Una stablecoin mantiene su precio gracias a un conjunto de mecanismos: reservas, sistemas de emisión, posibilidad de canjearla por dinero fiduciario, liquidez en el mercado y, sobre todo, confianza. Mientras todas esas piezas funcionan, la estabilidad suele mantenerse. Cuando alguna falla, puede aparecer un depeg, es decir, una desviación del precio respecto a su valor de referencia.
No todas las desviaciones tienen la misma importancia. Igual que un coche puede desviarse unos centímetros dentro del carril sin que exista un accidente, una pequeña variación temporal no implica necesariamente un problema estructural. Lo importante es entender por qué se produce.
De dónde sale el interés que recibe el prestamista
Una duda muy habitual consiste en pensar que una stablecoin genera intereses simplemente por existir. No funciona así. Cuando decides prestar stablecoins, el rendimiento suele proceder de tres fuentes diferentes.
- La primera son los intereses que pagan quienes piden prestados esos fondos.
- La segunda son las comisiones que genera el propio protocolo de lending, es decir, la plataforma que conecta a prestamistas y prestatarios mediante contratos automáticos.
- La tercera, en algunos casos, son incentivos promocionales pagados con otros tokens.
Es importante distinguir estas tres fuentes porque no tienen la misma estabilidad. Los intereses derivados de la actividad real del mercado suelen depender de la oferta y la demanda. Los incentivos adicionales pueden desaparecer en cualquier momento. Por eso el rendimiento de stablecoins anunciado por una plataforma no siempre coincide con el que terminarás obteniendo.
Utilización del pool y tasas variables
Muchos protocolos calculan los intereses de stablecoins utilizando la llamada tasa de utilización, es decir, el porcentaje del dinero depositado que está siendo utilizado por los prestatarios. Cuando pocas personas solicitan préstamos, la demanda es baja y el interés suele disminuir. Cuando casi todo el dinero “prestable” ya está ocupado, ocurre lo contrario.
Es parecido a buscar habitación en un hotel durante un gran festival de música. Si quedan muy pocas disponibles, el precio sube. En los préstamos con stablecoins sucede algo parecido. Además, una utilización muy elevada puede reducir la liquidez de retiro, es decir, la facilidad para recuperar tus fondos inmediatamente.

Incentivos que inflan el APY
Algunas plataformas anuncian un rendimiento de stablecoins muy elevado porque añaden recompensas promocionales. En lugar de pagar únicamente intereses en la propia stablecoin, entregan también un token adicional. Aquí conviene hacer una pausa.
Si ese token pierde valor rápidamente, la rentabilidad final puede ser mucho menor que la anunciada. Es un fenómeno parecido a esos videojuegos que regalan objetos exclusivos durante el lanzamiento. Al principio parecen muy valiosos. Meses después, muchos apenas tienen utilidad.
Por qué el riesgo no es igual que al prestar BTC o ETH
Cuando alguien presta Bitcoin o Ethereum, el principal riesgo suele estar relacionado con la evolución del precio. Con una stablecoin, esa preocupación disminuye, pero aparecen otras nuevas. Ahora cobran mucha más importancia aspectos como la pérdida de paridad, el riesgo del emisor, el riesgo de reservas, el funcionamiento del protocolo de lending o la calidad del colateral que respalda los préstamos. Es decir, el foco del análisis cambia completamente.
La primera capa: riesgo de la stablecoin
La primera capa: riesgo de la stablecoin. Antes incluso de analizar dónde vas a depositar tu dinero, merece la pena preguntarse algo mucho más básico: ¿Qué stablecoin estoy prestando?
Stablecoins respaldadas por dinero fiduciario
Casos conocidos como USDC y USDT buscan mantener su precio gracias a reservas compuestas por efectivo, bonos del Estado y otros activos financieros. Eso significa que parte del análisis debe centrarse en cuestiones como la calidad de esas reservas, la transparencia de los informes publicados, la custodia de los activos y la capacidad del emisor para atender solicitudes de reembolso.
No se trata de decidir si USDC es mejor que USDT o al revés. Se trata de comprender que ambas dependen de un emisor y de unas reservas concretas. Ese es precisamente el riesgo del emisor y el riesgo de reservas.
Stablecoins respaldadas por criptomonedas
Otras monedas, como DAI, utilizan un planteamiento diferente. En lugar de apoyarse principalmente en reservas bancarias, DAI está respaldada por activos depositados directamente en la blockchain mediante sistemas de “sobrecolateralización”. Eso reduce algunas dependencias externas. Pero también introduce otras nuevas relacionadas con la gobernanza del protocolo, las liquidaciones automáticas y la evolución del propio mercado cripto.
En otras palabras, DAI cambia unas fuentes de riesgo por otras.
Pérdida de paridad y liquidez de mercado
No todos los depeg tienen la misma gravedad. Puede producirse una pequeña desviación temporal causada por falta de liquidez. También puede aparecer una crisis de confianza mucho más profunda. Y, en el peor de los casos, una pérdida de paridad permanente. La diferencia es importante porque vender durante un depeg puede convertir una caída temporal en una pérdida definitiva.

La segunda capa: riesgo del protocolo de lending
Supongamos que la stablecoin elegida inspira confianza. Todavía queda una segunda pregunta. ¿Es fiable el lugar donde vas a depositarla?
Un protocolo de lending utiliza normalmente un smart contract, es decir, un programa que ejecuta automáticamente las reglas del préstamo. Si ese código contiene errores, una vulnerabilidad o un fallo de diseño, el problema no está en la stablecoin, sino en la infraestructura. Aquí aparece el llamado riesgo de smart contract.
Además del código, también conviene revisar aspectos como los oráculos —servicios que proporcionan datos externos a la blockchain—, la gobernanza del protocolo o la posibilidad de pausar temporalmente los retiros en situaciones excepcionales. Una stablecoin sólida puede terminar expuesta a problemas completamente ajenos al propio activo.
La tercera capa: el colateral
Cuando alguien solicita un préstamo, normalmente debe aportar un colateral, es decir, unos activos que sirven como garantía. Si el valor de esa garantía cae demasiado, el protocolo puede vender automáticamente parte del colateral para devolver el préstamo. El sistema funciona razonablemente bien mientras el mercado se mueve de forma ordenada. Pero durante caídas muy rápidas pueden aparecer problemas.
Es como intentar evacuar un estadio lleno después de un concierto. Si todo el mundo sale poco a poco, funciona. Si todos corren hacia la misma puerta al mismo tiempo, la situación cambia. Por eso la calidad del colateral resulta tan importante en los préstamos con stablecoins.
Dos depegs, dos consecuencias distintas
Imagina dos escenarios. En el primero, la stablecoin que tú has prestado pierde temporalmente su paridad. Aunque el préstamo siga funcionando correctamente, el valor de tu depósito puede disminuir. En el segundo escenario, la stablecoin prestada mantiene su estabilidad, pero quien pidió el préstamo había depositado como colateral otra moneda que sufre un depeg.
Ahora el problema aparece en las garantías. El protocolo deberá intentar liquidarlas antes de que el préstamo quede descubierto. Como ves, el mismo término —depeg— puede tener consecuencias completamente distintas dependiendo del lugar donde se produzca.
DeFi frente a plataformas centralizadas
Hoy existen dos grandes formas de prestar stablecoins. La primera consiste en utilizar protocolos DeFi, donde todo el funcionamiento depende de contratos automáticos y suele ser visible públicamente. La segunda pasa por plataformas centralizadas que custodian directamente los fondos. Cada modelo tiene ventajas e inconvenientes.
Las plataformas centralizadas pueden ofrecer una experiencia más sencilla. Los protocolos DeFi aportan mayor transparencia sobre las posiciones y el funcionamiento interno. Pero una interfaz atractiva nunca debería confundirse con menor riesgo.
Qué puede indicar una tasa inusualmente alta
Cuando ves un rendimiento de stablecoins muy superior al habitual, merece la pena detenerse unos minutos. Una rentabilidad especialmente elevada puede responder a muchas razones. Quizá exista una fuerte demanda de préstamos. Tal vez el protocolo esté ofreciendo incentivos temporales. O quizá haya escasez de liquidez. En ocasiones, una tasa muy alta no es un premio. Es una señal de que el mercado percibe un riesgo mayor.

Cómo desmontar una oferta de lending de stablecoins
Antes de decidirte a prestar stablecoins, intenta responder a estas preguntas.

Este pequeño análisis suele aportar mucha más información que limitarse a comparar el APY de varias plataformas.
Conclusión
Los préstamos con stablecoins ofrecen una forma distinta de obtener rendimiento dentro del ecosistema cripto. Al reducir la exposición a las grandes oscilaciones de BTC o ETH, permiten centrar el análisis en otros factores que a menudo pasan desapercibidos: la pérdida de paridad, el riesgo del emisor, el riesgo de reservas, la calidad del protocolo de lending, el colateral y la liquidez de retiro.
Si estás pensando en prestar stablecoins, intenta mirar más allá del porcentaje anunciado. Pregúntate qué genera realmente esos intereses, quién responde si algo falla y cómo reaccionaría el sistema en un momento de tensión.
Porque una stablecoin puede cotizar muy cerca de un dólar durante meses y, aun así, seguir formando parte de una inversión que exige comprender bien los riesgos que la rodean. Esa es la diferencia entre perseguir un rendimiento y saber exactamente de dónde procede.
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