Qué es el restaking: funcionamiento y riesgos

Por Venga
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Hace unos años bastaba con hacer staking para que unos activos empezaran a generar rendimiento mientras contribuían a la seguridad de una blockchain. Hoy ha aparecido un nuevo concepto que da una vuelta más a esa idea: el restaking.

Una forma sencilla de entenderlo es imaginar el depósito de seguridad que dejas al alquilar una vivienda. Ese dinero sirve como garantía de que cumplirás unas determinadas condiciones. Ahora imagina que el propietario te propone utilizar esa misma garantía para cubrir también el garaje y el trastero. No tienes que aportar más dinero, pero sí aceptas más responsabilidades. Si algo sale mal en cualquiera de esos espacios, esa garantía puede verse afectada.

Eso es, en esencia, el restaking. Consiste en reutilizar una garantía que ya estaba protegiendo una blockchain para asegurar otros servicios. A cambio, el usuario puede obtener recompensas adicionales. La contrapartida es evidente: esa misma garantía queda expuesta a nuevas obligaciones y a nuevos riesgos.

En los últimos meses, el restaking de ETH ha ganado protagonismo gracias a protocolos como EigenLayer, que han popularizado el concepto de seguridad compartida. Pero antes de fijarse en los posibles rendimientos conviene entender qué problema intenta resolver, cómo funciona el restaking y por qué esa rentabilidad extra nunca es gratuita.

Primero Staking, Después Restaking

Antes de responder qué es el restaking, merece la pena recordar qué hace el staking.

En una blockchainProof of Stake”, los usuarios bloquean parte de sus criptomonedas para ayudar a validar transacciones y mantener segura la red. Como compensación reciben una parte de las comisiones o de la emisión del protocolo. El restaking añade un paso más. Esa misma garantía puede utilizarse también para proteger otros protocolos o aplicaciones que necesitan respaldo económico para funcionar correctamente.

Es parecido a un equipo de seguridad contratado para un concierto. Cuando termina el evento, en lugar de volver a casa, ese mismo equipo empieza a trabajar también en un festival, un museo y un estadio. El personal sigue siendo el mismo, pero ahora responde ante muchos más escenarios. La diferencia parece pequeña, aunque cambia completamente el alcance de la garantía.

Qué problema intenta resolver el restaking

Cada nuevo protocolo blockchain necesita algún sistema que garantice su correcto funcionamiento. Oráculos, puentes entre cadenas o capas de disponibilidad de datos requieren personas o entidades que validen información y respondan económicamente si algo falla.

Hasta hace poco, cada proyecto debía construir ese sistema prácticamente desde cero. El restaking propone un enfoque diferente: aprovechar una infraestructura de seguridad que ya existe. Aquí entra en juego la llamada seguridad compartida. En lugar de crear miles de pequeños grupos independientes de “validadores”, distintos proyectos pueden apoyarse sobre una misma base de capital y de operadores.

Uno de los casos más conocidos es EigenLayer, aunque no conviene confundir un protocolo concreto con todo el concepto de restaking. Su popularidad ha servido para demostrar que una misma garantía puede utilizarse para proteger varios servicios al mismo tiempo.

Es una idea parecida a la de un plató de cine. Construir uno para cada película sería muy costoso. Compartirlo entre distintas producciones permite aprovechar mucho mejor los recursos... siempre que la organización sea impecable.

Cómo funciona el restaking paso a paso

Aunque la tecnología que hay detrás sea compleja, el proceso puede resumirse en cuatro pasos.

Activo en staking o token de staking líquido

Todo comienza con unos activos que ya participan en staking. Algunos usuarios hacen restaking de ETH directamente. Otros utilizan un token derivado del staking, conocido como LST (Liquid Staking Token). También existen protocolos que emiten un token de restaking líquido o LRT, que representa esa posición reutilizada. Cada alternativa incorpora distintas dependencias y diferentes niveles de complejidad.

Delegación a un operador

Después, esos activos se delegan en uno de los operadores del sistema. Los operadores son quienes realizan el trabajo técnico necesario para validar los distintos servicios. Su experiencia, infraestructura y forma de gestionar los nodos pueden influir tanto en las recompensas como en el nivel de riesgo.

No es muy distinto de elegir un piloto para una carrera de resistencia. El coche puede ser excelente, pero gran parte del resultado dependerá de quién esté al volante.

Venga - Ilustraciones del blog - Recorrido del capital en el restaking

Selección de los AVS

El siguiente paso consiste en decidir qué servicios validados activamente (Actively Validated Services o AVS) recibirán esa seguridad. Aunque el nombre resulte técnico, la idea es sencilla. Un AVS es un servicio que necesita comprobar continuamente que todo funciona correctamente.

Puede tratarse de un oráculo, de un puente entre blockchains o de una capa encargada de verificar la disponibilidad de datos. Cada uno tiene sus propias normas, sus propias recompensas y también sus propias penalizaciones.

Recompensas y slashing

A cambio de asumir esas nuevas responsabilidades, el usuario recibe recompensas adicionales. Sin embargo, también acepta nuevas condiciones. Si un operador incumple las reglas de alguno de esos AVS, puede producirse un slashing, una penalización que reduce parte del capital utilizado como garantía.

La diferencia respecto al staking tradicional es importante: el slashing puede originarse fuera de la blockchain donde comenzó el depósito inicial.

Venga - Ilustraciones del blog - Lo que hace un AVS realmente

Quién participa en el sistema

Aunque desde fuera parezca un único mecanismo, el restaking reúne a varios participantes con funciones muy diferentes. El “restaker” aporta el capital. Los operadores realizan el trabajo técnico. Los AVS utilizan esa infraestructura para asegurar sus propios servicios. Y, finalmente, otros protocolos o aplicaciones aprovechan todo ese ecosistema para construir nuevos productos.

Es parecido a los créditos finales de una película. Normalmente recordamos a los protagonistas, pero detrás hay directores, técnicos, especialistas y decenas de profesionales cuya labor resulta imprescindible.

Venga - Ilustraciones del blog - Elementos que participan en el restaking

Staking vs Liquid Staking vs Restaking

Los tres conceptos suelen aparecer juntos, pero no significan lo mismo. El staking busca proteger una blockchain. El liquid staking añade liquidez mediante un token que representa los activos bloqueados. El restaking reutiliza esa garantía para ofrecer seguridad compartida a otros servicios.

Una buena comparación sería la de una casa. El staking equivale a cerrar la puerta con llave. El liquid staking sería tener una copia autorizada de esa llave. El restaking consiste en utilizar además esa misma llave para abrir otros edificios que también necesitan vigilancia. Cada paso añade utilidad... y también nuevas dependencias.

Venga - Ilustraciones del blog - Diferencia esencial entre staking. liquid staking y restaking

La promesa: más eficiencia, más recompensas

¿Por qué tanto interés alrededor de EigenLayer y del restaking de ETH? Porque promete mejorar la eficiencia del capital. Los nuevos proyectos pueden acceder a una infraestructura de seguridad sin construirla desde cero. Los usuarios, por su parte, tienen acceso a nuevas recompensas utilizando unos activos que ya estaban generando rendimiento mediante staking.

La idea es atractiva, pero conviene no confundir eficiencia con ausencia de riesgo.

En Los Vengadores, un mismo superhéroe puede participar en varias misiones al mismo tiempo dentro del universo Marvel. Eso aumenta su utilidad... pero también hace que cualquier error tenga consecuencias en muchas más historias. Con el restaking ocurre algo parecido.

Por qué el riesgo también se reutiliza

Si la gran promesa del restaking es reutilizar la seguridad, su principal desafío consiste en que también reutiliza el riesgo. Cada nuevo AVS, cada nuevo permiso y cada nuevo contrato amplían la superficie sobre la que puede aparecer un problema.

El primero de esos riesgos es el slashing. Un error de un operador puede afectar simultáneamente a varios servicios que dependen de él.

A eso se suma la complejidad de los contratos inteligentes. Cada actualización, cada integración y cada permiso adicional hacen más difícil comprender todas las consecuencias de un posible fallo.

Cuando además interviene un token de restaking líquido, aparece otro elemento importante: su precio puede separarse temporalmente del valor del activo que representa. Ese fenómeno, conocido como depeg, puede afectar especialmente a quienes utilizan ese token como garantía en otros protocolos.

Por último, tampoco conviene olvidar la posible concentración de operadores o de proveedores de LST. Un ecosistema muy eficiente también puede volverse demasiado dependiente de unos pocos actores.

La recompensa extra no es gratis

Las recompensas del restaking suelen proceder de varias fuentes: la rentabilidad base del staking, los pagos realizados por los AVS y, en algunos casos, incentivos temporales para atraer usuarios. Sobre el papel el rendimiento puede parecer muy atractivo. Sin embargo, las comisiones, la desaparición de esos incentivos, una caída del valor de los tokens recibidos o un episodio de slashing pueden modificar notablemente el resultado final.

Es parecido a las promociones de las plataformas de streaming. El precio del primer mes suele ser espectacular. Lo importante es comprobar cuánto terminarás pagando cuando desaparezca la oferta.

Un ejemplo de fallo en cadena

Imaginemos que un usuario hace restaking utilizando un LST. Después recibe un LRT, lo emplea como garantía en otro protocolo y, poco después, ese token pierde liquidez. Aunque el activo original siga existiendo, la plataforma donde estaba depositado puede decidir liquidar automáticamente la posición.

El problema no empezó en Ethereum. Tampoco en el protocolo inicial. Fue la suma de varias dependencias la que terminó desencadenando el efecto dominó.

Venga - Ilustraciones del blog - Funcionamiento de los fallos en cadena

Qué debe entender el usuario antes de participar

Antes de participar en un protocolo de restaking, merece la pena responder unas cuantas preguntas.

  • ¿Qué activo estoy depositando?
  • ¿Quién gestiona los operadores?
  • ¿Qué AVS estoy ayudando a asegurar?
  • ¿Qué situaciones pueden provocar un slashing?
  • ¿Cómo puedo retirar mis fondos?
  • ¿De dónde proceden realmente las recompensas?

Comprender esas respuestas suele ser mucho más importante que fijarse únicamente en el APY anunciado.

Conclusión

Después de entender qué es y cómo funciona el restaking, resulta evidente por qué esta tecnología ha despertado tanto interés. Reutilizar una garantía ya existente permite crear una infraestructura más eficiente y facilita que nuevos servicios puedan desarrollarse sin construir desde cero su propio sistema de validación.

Sin embargo, esa eficiencia también implica aceptar nuevas obligaciones. El restaking no solo reutiliza capital; reutiliza confianza, responsabilidades y riesgos. Cada AVS, cada operador y cada uno de los contratos inteligentes incorporan nuevas dependencias que conviene conocer antes de buscar una rentabilidad superior.

Como ocurre con muchas innovaciones en el mundo blockchain, la verdadera pregunta no es cuánto puedes ganar, sino si entiendes exactamente qué estás respaldando con tus activos.


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Última Actualización: septiembre 02, 2026