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Si pudieras viajar 20 años atrás para decirte una frase de 3 palabras. ¿Qué te dirías? Muchos responderían: "Invierte en Bitcoin". Como esto es, por ahora, imposible, solo nos queda seguir investigando para descubrir los criptoactivos más rentables del presente y futuro.
Y es que, más allá de las criptomonedas, existen distintas estrategias y activos con los que se pueden obtener rentabilidades muy interesantes. Desde staking y yield farming hasta NFTs y tokens de gobernanza, el ecosistema cripto ofrece múltiples vías para generar rentabilidad.
Como no podemos viajar al pasado ni predecir el futuro, en este artículo te damos algunas de las claves para que tú mismo puedas descubrir criptoactivos con más potencial del presente.
Qué son los criptoactivos
Llamamos criptoactivos a todos los instrumentos financieros que están basados en tecnología blockchain y criptografía. A diferencia de los activos tradicionales, los criptoactivos funcionan de manera descentralizada, sin necesidad de intermediarios como bancos o gobiernos, lo que les otorga mayor transparencia y autonomía.
Los criptoactivos incluyen una amplia variedad de instrumentos: desde las criptomonedas como Bitcoin y Ethereum, hasta tokens de utilidad, tokens de gobernanza, stablecoins, NFTs o productos financieros on-chain. Todos ellos ofrecen oportunidades de obtener rentabilidades, y cada uno, con sus propias características, condiciones, riesgo y potencial de ganancia.

Qué hace que un criptoactivo sea “rentable”
Rentable: dícese de aquello que produce ganancias o beneficios económicos. En la última década, los criptoactivos se han vuelto muy populares por ofrecer oportunidades de inversión con rentabilidades superiores a los activos tradicionales.
Pero, como en cualquier otro mercado, no todos son rentables u ofrecen buenos rendimientos (aunque eso es muy subjetivo, como veremos después). ¿Entonces, de qué depende la rentabilidad de un criptoactivo? Hay varios factores a tener en cuenta:
- Utilidad: un criptoactivo es rentable cuando tiene un caso de uso real y resuelve un problema. Los proyectos con utilidad práctica, como plataformas de contratos inteligentes o soluciones de pagos descentralizados, tienden a mantener su valor a largo plazo.
- Adopción: la adopción masiva y el crecimiento del ecosistema son indicadores clave. Cuanto mayor sea la adopción, más oportunidades de crecimiento y rentabilidad.
- Evolución del precio: los activos que han ido creciendo de forma constante y han aguantado las subidas y bajadas del mercado suelen ser más fiables. Eso sí, recuerda que rendimientos pasados no aseguran rendimientos futuros.
- Volatilidad: es un arma de doble filo que se puede emplear para obtener altas rentabilidades. Si entras y sales en el momento correcto, puede ser increíble, pero si te equivocas, las pérdidas pueden ser irrecuperables.
- Liquidez: como explicamos en este otro artículo, la liquidez de un criptoactivo impacta directamente en sus potenciales rentabilidades. Un activo con alta liquidez tiene menor riesgo que uno de baja liquidez.
- Regulación y riesgos legales: el marco regulatorio puede afectar a la rentabilidad, así que lo mejor es operar en mercados regulados y transparentes.
Los tipos de criptoactivos más rentables
Todos queremos saber cuáles son los criptoactivos más rentables y ganar dinero fácil. Si estás buscando esto en el mercado cripto, es probable que acabes decepcionado.
Porque sí, sobre el papel, las oportunidades de generar rentabilidades son muchas y variadas. Sin embargo, y al igual que pasa en cualquier otro mercado, también conllevan riesgos de pérdidas importantes.
Así que, antes de invertir y tomar decisiones, lo primero es conocer los distintos tipos de criptoactivos, su potencial rendimiento y su nivel de riesgo.
Staking de criptomonedas
El staking consiste en bloquear tus criptomonedas en una red blockchain que utiliza el mecanismo de consenso Proof of Stake (PoS), contribuyendo así a la seguridad y validación de transacciones a cambio de recompensas.
Es algo muy similar a lo que ocurre con los depósitos bancarios tradicionales: depositas tu dinero y recibes intereses por mantenerlo bloqueado durante un periodo determinado. El staking ofrece rentabilidades del 3% al 8% anual, dependiendo de la criptomoneda y la plataforma que elijas.
Tokens de staking líquido (LSTs) y activos de restaking
El staking líquido o Liquid Staking Tokens (LSTs) permiten hacer staking de tus criptomonedas sin perder acceso a ellas. Por ejemplo, cuando haces staking de ETH recibes stETH a cambio, es decir, recibes recompensas en forma de tokens que representan tu ETH en staking más las recompensas acumuladas.
Y aquí viene lo interesante: ese stETH lo puedes usar en otras plataformas DeFi, como garantía para préstamos o en pools de liquidez, mientras sigues ganando recompensas de staking. Nada mal.
Por otro lado, también tenemos el restaking, que permite reutilizar tus activos que ya están en staking para asegurar otros protocolos al mismo tiempo. Es decir, bloqueas tus ETH una vez para hacer staking, pero esos mismos ETH ayudan a validar múltiples redes a la vez, multiplicando así tus recompensas potenciales.
Gracias a esto, la rentabilidad puede dispararse hasta el 30%, pero obviamente el riesgo también aumenta proporcionalmente al estar expuesto a varios protocolos y procesos.
Activos de rendimiento en DeFi (Préstamos, posiciones de LP, productos rstructurados)
Otros criptoactivos rentables en el ecosistema DeFi son aquellos que generan ingresos a través de préstamos, provisión de liquidez y productos financieros estructurados. Estas permiten depositar criptomonedas para prestarlas a otros usuarios, obteniendo intereses que varían según la demanda del mercado.
Los Liquidity Provider (LP) tokens son otro mecanismo popular: al aportar liquidez a pools de intercambio descentralizados (DEX) como Uniswap o PancakeSwap, recibes comisiones por cada transacción que se ejecuta en el pool.
Las rentabilidades pueden ser muy atractivas, especialmente en pools de tokens volátiles, pero conllevan el riesgo de "pérdida impermanente", que ocurre cuando el precio de los activos depositados fluctúa respecto a cuando los depositaste.
Productos de rendimiento con stablecoins
Si buscas rentabilidad sin tanta montaña rusa, los productos de rendimiento con stablecoins es lo que estás buscando.
Las rentabilidades suelen andar entre el 3% y el 15% anual. ¿La gran ventaja? La estabilidad. Como están ancladas al dólar, te olvidas de esas fluctuaciones salvajes de otras criptos y puedes planificar tus ganancias con mucha más tranquilidad.
Ahora bien, ojo: que el precio sea estable no significa que no haya riesgos. Sigues expuesto a problemas como la quiebra o hackeo de plataformas, vulnerabilidades en los contratos inteligentes y, en el caso de stablecoins algorítmicas, la posibilidad de que pierdan su anclaje al dólar.
¿Sabías que…? Casos como el colapso de UST/Luna en 2022 o la quiebra de plataformas CeFi como Celsius han demostrado que incluso los productos "estables" pueden resultar en pérdidas totales si no se evalúan correctamente los riesgos subyacentes.

Activos del mundo real (RWA)
Los activos del mundo real tokenizados (RWA) son como un puente entre las finanzas tradicionales y blockchain. Hablamos de bonos, letras del tesoro, inmuebles y hasta facturas que se convierten en tokens digitales.
Estos criptoactivos generan rendimientos basados en flujos de caja reales. Si tienes un bono tokenizado, ganas intereses del bono real que hay detrás. Si es un inmueble tokenizado, recibes ingresos por los alquileres. Esto hace que las rentabilidades sean mucho más predecibles y estables.
¿Y cuánto puedes ganar? Pues depende del activo. Con letras del tesoro tokenizadas, estamos hablando de un 4-5% anual. Con inmuebles tokenizados, la cosa puede subir al 6-12% anual, sumando tanto los alquileres como la posible apreciación del valor de la propiedad.
Activos de alto riesgo y retorno (memecoins, activos de volatilidad)
En el otro extremo están los activos más arriesgados: las memecoins (Dogecoin, Shiba Inu, PEPE…) y los tokens de volatilidad. Aquí las cosas se ponen salvajes. Estos activos pueden multiplicar tu inversión por 2, por 5, o incluso por 10 en cuestión de días o semanas cuando el mercado está eufórico.
Pero ojo, porque todo lo que sube, baja. Las memecoins suelen carecer de fundamentos reales, utilidad práctica o desarrollo tecnológico serio. Su valor depende básicamente del hype, de lo que se habla en redes sociales y de la especulación pura y dura. Así que un día puede subir un 50 % y al otro bajar un 80%. Es una locura.
Luego están los tokens de volatilidad y derivados cripto con apalancamiento. Estos multiplican tanto tus ganancias como tus pérdidas. Por ejemplo, con un activo apalancado 3x, si el precio sube un 10%, tú ganas un 30%. Pero si baja un 10%, pierdes un 30%. Es como poner turbo a tus inversiones... en ambas direcciones.
Ejemplo: en la época dorada de DogeCoin, un solo tuit de Elon Musk podía disparar el precio un 50% en horas. Si entraste en el momento justo, premio, todo es positivo. Pero los que entraron en el pico de euforía, perdieron el 80% de su dinero cuando el hype se desvaneció.

Cómo construir un portafolio rentable y equilibrado
La clave para construir un portafolio de criptoactivos rentable no está en perseguir las máximas ganancias posibles, sino en encontrar un equilibrio y diversificar entre rendimiento, estabilidad, potencial y riesgo. Todo ello alineado con tu perfil y objetivos financieros.
- Base estable (40-60% de tu portfolio): incluye criptoactivos estables y de riesgo bajo, como por ejemplo productos de rendimiento con stablecoins o activos del mundo real (RWA). Puedes esperar retornos de entre el 3 y el 8% anual. Será tu colchón de seguridad.
- Crecimiento moderado (30-40% del portafolio): estrategias de staking tradicional, tokens de staking líquido (LSTs) y posiciones de proveedor de liquidez en protocolos DeFi. Activos de riesgo controlado con rentabilidades que pueden oscilar entre el 5% y el 20% anual.
- Crecimiento agresivo (10-20% del portafolio): estrategias de mayor riesgo como el restaking, productos DeFi más complejos o inversiones en proyectos emergentes con fundamentos sólidos. Riesgo alto pero gran potencial de crecimiento.
- Especulación (0-10% del portafolio): si te lo puedes permitir, destina un porcentaje muy pequeño a activos de alto riesgo como memecoins o tokens altamente volátiles. Riesgo extremo y posibilidad de perderlo todo. Es la opción “por si suena la flauta”.
Además, deberás revisar tu portfolio mensualmente, balancear si es necesario o aplicar estrategias de DCA o take profit. Y recuerda, tu situación es única y personal. Si hay algo que no te deja dormir por la noche, rebaja tus expectativas y busca más seguridad.
Invierte con cabeza y respeta tu perfil de riesgo
Como hemos visto, los criptoactivos más rentables no son los mismos para todos. Lo que para ti puede ser una gran inversión, a otros les puede parecer demasiado arriesgado. Así, que la clave, más allá de apostar por los mejores criptoactivos, es decidir cuáles son los más adecuados para tu perfil de inversor.
Aprender, formarse, el autoconocimiento y evitar el FOMO es imprescindible para el éxito de cualquier estrategia. Tomar decisiones con la cabeza, ser disciplinado, diversificar y revisar tu estrategia te harán obtener más rentabilidad que cualquier truco mágico. Y recuerda, si necesitas ayuda o tienes dudas para invertir en criptoactivos, en Venga siempre estamos para ayudarte.
Aviso legal: El contenido de este artículo se ofrece únicamente con fines educativos e informativos y no debe interpretarse como asesoramiento financiero ni de inversión. La interacción con la tecnología blockchain, los criptoactivos y las aplicaciones Web3 conlleva riesgos, incluido el posible riesgo de pérdida de fondos. Venga recomienda a los lectores realizar una investigación exhaustiva y comprender dichos riesgos antes de interactuar con criptoactivos o tecnologías blockchain. Para más información, consulte nuestros Términos de servicio.